lunes, 26 de agosto de 2024

El monstruo debajo de mi cama

El monstruo debajo de mi cama susurra todas las noches en mi oído palabras para lastimarme. Hace años me envolvía entre las cobijas, apretaba los puños y los ojos rogando que se callara. Por las mañanas, abría los ojos. Respiración agitada, lágrimas corriendo por mis mejillas.
El monstruo es un eco de una persona que me lastimó, aún puedo verla en mi mente. Burlona, retadora, con sed de risas. Yo era su entretenimiento. Espectáculo en 2 actos. Primer acto: mi físico, mi nariz gigante y mi fodonguez. Segundo acto: la pobreza de mis padres y todo lo que no me podían comprar. Yo tenía 16 años, no sabía que podía defenderme. Creía que se burlaran de ti era humor y debía soportarlo porque “así nos llevamos entre familia”. 
Un pensamiento tras otro cruza mi mente. ¿Por qué una mujer veinte años más grande me trataba así? ¿De verdad soy tan horrible? Tal vez debería cambiar mi nariz. ¿Cuánto costará una rinoplastia?Yo no soy mis pensamientos. 
Aquella persona salió de mi vida, estoy a salvo. Ahora tiene otro payaso, uno más pequeño. Le dice “perro”, “culero”. La persona se ríe, el niño llora, azota la puerta. No hay disculpas, no hay arrepentimiento, solo “así nos llevamos entre familia”.
Me rescataron del circo. El monstruo vuelve todas las noches, pero ya aprendí a ignorarlo.
Ahora soy la persona de mi sobrino, le digo “te quiero”, “guapo”, lo abrazo, jugamos, me rio con él, no le cambiaría nada. Nadie azota puertas, nadie llora, nadie se justifica con “así nos llevamos entre familia”.