miércoles, 31 de diciembre de 2014

Nota sobre el abandono

Para regresar a su casa de la escuela, Irene tomaba un camión que la dejaba en la calle X y después caminaba sobre Y. Un día normal, mientras volvía, se encontró a un perro que la miró pidiéndole comida, ella sacó un pedazo de sándwich y se lo dio. Siguió caminando, pero le parecía que alguien la perseguía, volteó, vio al perro y una sonrisa se dibujó en el rostro de Irene.
     Los días pasaron, Irene se encontraba al perro de lunes a viernes. Los sábados y domingos, con excusa de ir a caminar, se llevaba algo de comida para dársela al perro, que la acompañaba hasta la puerta de su casa.
    Pero un día Irene tuvo que mudarse, no muy lejos, pero sí le imposibilitaba ver al perro. Una semana paso sin ver a su amigo y cuando regresó al lugar donde solían encontrarse, volvió solo para enterarse que el perro había muerto, no solo porque ya no tenía que comer, sino porque el abandono de Irene lo puso, inevitablemente, triste.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Sobre el amor

"Solo tengo un verdadero amor" le oí decir a una persona, después me puse a pensar en el mío y me di cuenta que no puedo reducirlo a uno. Vivo enamorada de la vida en general. El amor, para mí, es la fuerza vital que mantiene al universo en constante movimiento. Yo amo. Amo las puestas de sol, el sonido que se produce cuando piso hojas secas, a mi gato. Amo al amor.
     Cuando uno ama de a montones, tiene muchos puntos de comparación, algo con que pasar la melancolía, nunca deja de amar y sustituye un amor por otro. Amo los círculos, trazar acentos. Sé que aquella persona se refería a que solo amaba a una persona, pero no me fue fácil asimilar el hecho de que reduzca la sensación más maravillosa del mundo para solo un individuo.
    El amor es inexplicable, mágico, se nos atora en la garganta y hace que valga la pena ser vulnerable, vale la pena todo porque nos hace sentir completos, que nuestra existencia ya no es vulgar, porque la primera vez que conocimos el amor, fue tal experiencia que pareciera que sobre la tierra el amor no había existido, todas las palabras quedaron obsoletas, porque fue nuestro descubrimiento y nadie lo había sentido antes.
     Vivo en un enamoramiento permanente, esperando el día que el doctor diga "el corazón ya no le funcionó, se le terminó por tanto amor", porque lo valdrá, moriré feliz porque yo amo y no tengo solo un verdadero amor, sino varios.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Y, sin embargo

La gente se empeña en decir que "hay peores soledades que estar simplemente solo". Nunca lo había entendido. Y, sin embargo, estamos aquí sentados, con las manos entrelazadas y aquella frase no para de dar vueltas en mi cabeza, porque a tu lado jamás pensé que me sentiría tan aislada. Estás y, a la vez, no. Quiero estar contigo y, a la vez, no.
Soy reducida al polvo, me respiras, pero todo es tan mecánico, tan frío, que no eres capaz de sentirlo. Te miro a los ojos e intento encontrar esa conexión que una vez tuvimos, pero no sé si pueda encontrarla. No sé si pueda encontrarla, simple y sencillamente porque dudo que aún exista. Te recorro con la mirada y me invade el terror.
Estás encerrado en una burbuja a la que no puedo entrar, tal vez no es mi incapacidad, es el hecho de que no quiero hacerlo. Y, sin embargo, sonrío. Y, sin embargo. Y, sin embargo. Y, sin embargo, ya no lo soporto más.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Sé que volverás

Yo sé que volverás. Como vuelve el agua precipitándose a la superficie de la tierra. Como vuelven los patos después de haber emigrado. Como el sol abrasador, después de una noche negra y fría. Como todas las esperanzas que te llevaste. Volverás, sonreirás y se iluminarán lugares insospechados.O tal vez desees quedarte en las estrellas, caminando por el espacio, con tu estado somnoliento habitual. No regresarás y el fuerte donde estoy refugiada, se derrumbará. No volverás y esta ausencia que me pesa en el alma, se incrementará. Los días serán noches y yo esperaré a que regreses, porque sé que lo harás.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Te extraño.

Te extraño.
LO ADMITO.

Te extraño.
Lo repito

Te extraño.
Lo afirmo.

Te extraño,
pero no te necesito.

viernes, 25 de julio de 2014

Sobre cómo conocí a Julia

En mis vacaciones, después de mi primer año en el CCH, mi mamá me dijo:
- Hay un gato afuera, lo atacó el perro.
Yo salí corriendo de mi casa, y la vi. Estaba  acostada en una de las bardas de mi casa, no se movía y cuando me acerqué, comenzó a temblar.
Luego, entré a mi casa por agua, pero ella no la bebía, así que volví a entrar por una cuchara desechable. Tomé, débilmente, su mandíbula, la alcé y comenzó a sorber agua. En seguida, salí de mi casa y compré alimento para gato.
Me di cuenta que Julia tenía su pata trasera izquierda lastimada, así que no iba a poder correr y entre mi papá y yo, le improvisamos una casa con unas láminas que teníamos en la azotea.
Con el paso de los días, Julia comenzó a recuperarse y se salía de la casa que mi papá y yo le habíamos construido, pero si el perro la volvía a ver, no iba a terminar muy bien, por lo que decidí decirle a mi papá que me dejara tener a Julia hasta que se recuperara, él accedió.
Y Julia nunca se fue. La verdad, no podía permitirlo.