Si lo ven de esta manera es incluso más fácil: la Tierra nos atrae hacia ella, ergo caemos.
Luchamos constantemente por permanecer de pie porque es la forma en que "debemos" de estar.
Lo difícil es levantarse, luchar contra la gravedad, limpiarse los rasguños y aceptar que has estado en el suelo.
Caer siempre es más fácil. Casi natural...
miércoles, 10 de octubre de 2018
miércoles, 15 de agosto de 2018
Crecer es una trampa
Ahora tú debes matar los monstruos debajo de la cama.
Eres responsable de despertar para no llegar tarde.
Y tomas consciencia de la soledad.
Que siempre llama.
Entonces lloras, pero ya no sucede nada.
La almohada mojada es la única que te abraza.
Sientes que caes y aterrizas en la inmensidad.
Al mismo tiempo, te conviertes en lo quieres ser.
Pero mi más grande dilema es:
Soy libre y no sé qué hacer con toda esta responsabilidad.
Eres responsable de despertar para no llegar tarde.
Y tomas consciencia de la soledad.
Que siempre llama.
Entonces lloras, pero ya no sucede nada.
La almohada mojada es la única que te abraza.
Sientes que caes y aterrizas en la inmensidad.
Al mismo tiempo, te conviertes en lo quieres ser.
Pero mi más grande dilema es:
Soy libre y no sé qué hacer con toda esta responsabilidad.
miércoles, 8 de agosto de 2018
Muero
Muero en el sueño.
En el deseo.
En las cosas que he querido y solo se han quedado como anhelos.
Muero de nostalgia.
De las palabras que nunca dije.
De lo mecánico que es vivir.
Del agobiante transporte público.
Siento que estoy muriendo y lo peor es que no es así.
Muero en esta soledad que me alivia y me enfría.
En todas las discusiones que nunca tuvieron sentido.
En los recuerdos amorosos que me siguen afectando.
En todo lo que no sé.
En todo lo que quiero llegar a ser.
En el deseo.
En las cosas que he querido y solo se han quedado como anhelos.
Muero de nostalgia.
De las palabras que nunca dije.
De lo mecánico que es vivir.
Del agobiante transporte público.
Siento que estoy muriendo y lo peor es que no es así.
Muero en esta soledad que me alivia y me enfría.
En todas las discusiones que nunca tuvieron sentido.
En los recuerdos amorosos que me siguen afectando.
En todo lo que no sé.
En todo lo que quiero llegar a ser.
jueves, 15 de marzo de 2018
SI TÚ SALTAS, YO CAIGO
Siempre
que pasa por aquí me reconforta. No sé qué es.
Allí
viene, como cada día, de regreso a casa.
Lo
analizo, tal vez hoy descubra qué es lo que me atrae de él. Lo miro de arriba
abajo. Camina lento. Quisiera abrazarlo, pero no puedo. Tengo que permanecer al
margen.
Miro
su cara. Ojos cafés que denotan tristeza y unos labios delgados que no he visto
sonreír en mucho tiempo.
Desde
la primera vez que lo vi, ha cambiado su personalidad. Desde los libros que
solía cargar, hasta su forma de vestir. Parece otra persona, se ve triste e
incluso regresa solo, y antes solía hacerlo con sus amigos. Poco a poco queda
fuera de mi campo de visión y Dios, ojalá fuera mañana para poder verlo de
nuevo.
Ser
puente no es fácil. Me gustaría moverme, salir con mis amigos, o tener una sombrilla
al mediodía. Resulto bastante útil para las personas y me he acostumbrado a
serlo, pero esto de quedarme quieta no me gusta.
De
nuevo, se acerca caminando y me invade la felicidad. Sube por mis escaleras
para pasar al otro lado, pero se detiene, mira hacia abajo y después da un
vistazo alrededor. Baja la cabeza y sigue con su camino.
¿Por qué lo hizo?
Me
gustaría saber su nombre, platicar con él, decirle lo que siento. Si tan solo
pudiera.
Estos
últimos días, cuando va a medio camino se para, mira hacia abajo, y continua. Me
preocupa.
Hoy
es lunes, día que odian los mortales, pero para mí es un día en el que me siento
menos sola. Él llega y se sienta en mi barda, como dispuesto a lanzarse.
- Por
favor, no lo hagas. Si tú saltas, yo caigo – digo, pero no me escucha.
Se
quita su mochila, la avienta, analiza el tiempo que tarda en caer y el daño que
los autos le causan. Después él se tira. No sé qué hacer.
Me
olvido de lo que me han dicho algo y me deshago para intentar atraparlo. Me
desintegro en piedras, una choca contra su cabeza, y finalmente sin lograrlo:
caigo sobre él.
domingo, 25 de febrero de 2018
Reinterpretando a Lorca
Lorca dice que "las cosas que se van no vuelven nunca"* y asume que todo el mundo lo sabe.
Yo no lo sé, yo me aferro.
Quizá quiso decir que las cosas que uno deja ir no vuelven nunca y eso todo el mundo lo sabe.
* Poema Veleta
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