Me preguntas por qué te quiero y te enojas cuando te contesto "no sé".
No me malinterpretes, es solo que soy honesta conmigo y contigo.
Mi motivo para quererte le raya a lo absurdo, es irracional y no cabe en las palabras. Es como explicarle el color a un ciego o el sonido a un sordo.
Te quiero y ya.
Te quiero y no me preguntes por qué.
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